sábado, 20 de enero de 2007

CEFALEA


Administrarme aspirina por el irremediable miedo de la vulnerabilidad de la creación. A veces las palabras parecen acusar la ineptitud, se niegan a apoyar y construir un párrafo; muestran la deficiencia de recursos para expresar su insondabilidad. Por eso es tan memorable el término de un escrito o la posterior publicación; en efecto se hace necesario el signo doloroso, como el totem de una religión carente de dogmatismo y plagado de heresiarcas, y a la que has vendido tu alma a cambio de cualquier forma de vida coherente. ¿Por qué escribir? Para no sentir tan vacío la existencia... se puede ser tan pesimista; en verdad que sí, ya que hay algo que es necesario... La literatura nace de la miseria... traigan los cuestionamientos... pero es una verdad empirica que he tratado de desterrar y he encontrado casi universalidad en su afirmación.


He allí de nuevo la cefalea. Abrazando la poca estabilidad que resta luego de un par de horas de trabajo infructuoso, no lo podría denominar como una muestra de debilidad, mas bien intento ser positivo y verla como una consecuencia fisiológica a la fatiga sin motivación. No consumo pastillas porque temo depender de ellas, así que el sueño determinará la solución paliativa que colabarará con ciertas imagenes dispersas a la causa.


Te consumes... es cierto... te quedas solo... es verdad... pero la cefalea aún te da esperanza porque aún estas sintiendo...

2 comentarios:

Luis Armas Moreno dijo...

"empírica" lleva tilde, mi buen amigo. Saludos. Sigue sintiendo.

WALTER TOSCANO dijo...

HOLA.
LA LITERATURA DESDE TU PARTICULAR PUNTO DE VISTA ES POSIBLE ,AUNKE EXISTEN MUCHOS SENDEROS PARA LLEGAR A ELLA Y POR DONDE TRANSITAR .
OE MAÑANA TERMINO MI KOMENTARIO.
JAJJAJA... ESTA HISTORIA KONTINUARA...ESPERE POR ESTE MISMO ESPACIO ...