martes, 31 de julio de 2007

VERTIGO


A ella
Y al amor, que es una exageración


Determinarás comprar un cuaderno escolar, despreocuparte de los delincuentes, seguir a unos niños que marchan al son de trompetas y tambores, con paso endeble, mientras esa tonada de marcha escolar sabe a melancolía innecesaria detrás de la faringe. Apoyarás tu espalda encorvada contra un árbol, observarás hacia arriba, mientras el viento nocturno acaricia las hojas de los árboles como las manos de un hombre a la piel de una mujer. Jamás lo hiciste: hacerte a esta manía de asirla entre tus manos y excusar tu tristeza sobre ella; no importa la grandilocuencia o cuan larga y sola es la avenida. Exigua es la razón de caminar amándola.

Es extraño que apeles a los sentimientos, por lo general te agrada entusiasmarte con la inducción, observar el mundo con reglas tangibles, contar parcamente las palomas que picotean los granos de maíz arrojados por los ancianos. Los faroles de papel celofán y carrizo se esconden incontables: esta noche es extraña para ti, tendrás que admitirlo. El cabello de esa niña que te recuerda a ella, a esos enamorados cómplices de palabras torpes e inconexas. Sientes una conspiración en el ambiente, y es sólo el aroma de un teorema indeterminado que no acabas aún de construir.

Sólo bastan las lágrimas para que este capricho finalice. Hazlo, llora; el cuaderno escolar adhiere sus mejillas celulósicas a tus manos, los niños se retiran protegidos por sus madres, se apagan los faroles. Alguien habla de fútbol y política, una muchacha de ojos grandes ha pasado y te ha mirado extrañamente. Expresar lastima, pero seguir aún allí intentando algo de supuesta vanagloria. Armas imágenes torpes en tu cabeza, tal es la encrucijada cuando repruebas tus lágrimas porque indiscutiblemente no tienes por quién llorar.

El árbol próximo no te proporcionará la ternura que buscas para detenerte por más tiempo. Recuerdas gestos, abrazos, pero dejarás que los pasos negligentes guíen tu intemporalidad por las calles. No arrojas una innecesaria envoltura de galleta; la acaricias dentro del bolsillo con una locura tierna, pues estás cayendo en el paroxismo. ¿Por qué ese restaurante luctuoso o la tienda comercial de enfrente te recuerdan las playas de tu infancia? Es tan triste todo esto. En la siguiente esquina una anciana te ofrecerá caramelos a pesar de tu rostro anodino. La melancolía tiende a espantarse con tu sombra. Tú mismo lo reconoces, tus lágrimas arriban al absurdo del desamor y a la ataraxia producida por el sopor y el hambre.

Hoy has apelado a tu disfagia e insomnio, es ésta indolencia espantosa que pretende confundirte con los mendigos; ésta desesperación paupérrima acompañante de tu desdicha hasta la siguiente avenida. Piensas, si existe un objeto, necesariamente hay algo que es la negación de este -la negación absoluta hegeliana-. Comparas: Si hay algo que quieres en consecuencia hay algo que no quieras; como alguien que te quiere y hay otro alguien que no.

La llegaste a amar en es instante, mientras te explicaba cosas absurdas como: la belleza del bostezo de un perro o de porque las gatos maúllan cuando hay luna llena. Cogiste su mano, ella señaló un cuadro donde se veía la torre Eiffel; le prometiste que viajarían a Europa. Te dijo: “Loco, si apenas tienes para invitarme un café”. Ella arrojó su cabello hacia atrás; no tenías certeza sobre su aroma. Estabas enamorado.

La avenida es larga. El semáforo se encuentre en rojo. Cruzaste. Un conductor te ha gritado: “Mierda de borracho, fíjate”. Hace un instante tu alma se ha despedido comentándote una aporía al oído; no obstante tu cuerpo llegará al paradero de microbuses.

¿Es una dualidad o no? Son dos cosas contrapuestas que tienen la misma esencia. Es el cambio cuantitativo que genera un cambio cualitativo. ¿Cuánta la querías? Si la quiero. Entonces también es dialéctica. Es la contradicción que logrará que empujes la puerta de tu cuarto, a pesar de tu estado casi neurovegetativo, que apagues la luz y las lágrimas expresen en número de cuatro o seis la cualidad de tu tristeza.

- Hey, siempre estás tan serio – dijo ella – pareces molesto.

Ella sonríe. Tú también lo harás; tal vez producto de la causalidad de vislumbrar sus dientes o de los sonidos sofrológicos originados de los autos y los centros comerciales. La campanada horaria de la catedral afirmará tu cita prolongada y el hedonismo que te ocasiona verla frágil caminando a tu lado.

La acompañarás a comprar una falda, extrañado porque sólo la has visto con blue jeans, te cogerá la mano convenciéndote con una sonrisa pueril, de entrar a la primera tienda. Pronto te sentirás a través de un caleidoscopio, confundido entre la óptica estética y el murmullo de diálogos sobre la beldad superlativa. Es esta vesania que te dará licencia para abusar de hipérboles y mantenerte callado. Sin embargo, ella se acerca, te da un beso en la mejilla, te pregunta como luce. Le mentirás diciéndole que prefieres verla con pantalones.

Entonces la habitación espera un abrazo totalitario, un verso perfecto adormecido en tu cabeza; mientras la tristeza apoya su peso gravitacional en la retórica más deletérea: la imagen de su rostro -la necesidad de recordarla-. En el silencio, la imprecación del cuaderno escolar será vana; intentará convencerte de escribir, de dejar algo. ¿Pero, para qué? Si lo ingénito es inadmisible, solo válido en la nada. Sin embargo sus ojos eran tan reales.


Tu vida ha sido indiscutiblemente una desmesurada conjunción o mejor dicho una disyunción de hechos melancólicos. Antes de conocerla querer era sencillo, una cuestión tan común como comprar el periódico, sorber el café o llamar a la amante ocasional a su teléfono móvil. La soledad se acompañaba con literatura, filosofía o la compra de revistas culturales. Ahora es asequible la figura anafórica de sus labios. En consecuencia infructuoso es el intento de darte ánimo, el cuaderno escolar resbalará debajo de la cama. Ya estás muerto y jamás la besastes.

5 comentarios:

LUIS MIGUEL ARMAS MORENO dijo...

Gracias por tus comentarios. Siempre adulador, garito. Con respecto a este post: muy buena la jitanjáfora. Te sale natural. Saludos!

Paul Quispe dijo...

Yo antes pensaba que mientras más complejo sea el lenguaje, mientràs màs extrañas sean las palabras que en én se usan, mejor... Pero luego me di cuenta que es preferible buscar palabras no comunes, complejas, y fáciles de entender a la vez; el cuento sería entonces complejo y accesible, o al menos medianamente accesible al entendimiento. La omplejidad muhcas veces quita el ritmo.
Esa es mi óptica. Yo veo que en el texto abusas de las palabras complejas, hay muchos tèrminos difìciles juntos, el lector tendrà que recurrir muchas veces al diccionario (aveces eso es bueno, pero otras cansa, ejemplo: "mientras la tristeza apoya su peso gravitacional en la retórica más deletérea:...". Creo qie en esa frase abusas.
La estructura del cuento, por otro lado, es buena.
El estilo de tratar la temàtica cotidiana es bueno tambièn. Sin embargo, como te digo, me parece muy complejo en el lenguaje, aveces, quizà por no ser comùn, pones tgèrminos complejos innecesarios; la complejidd, me parece, debe usasarse en el momento y espacio indicados.

Saludos.

Paul Quispe dijo...

Lo siento, en el coment anterior debì cerrar el parèntisis despuès de la palabra "cansa". Saludos.
Ah, me olvidaba, creo que es "besaste" y no "besastes".
Saludos.

WALTER TOSCANO dijo...

hola , garo , heraklito o jonathan : todos en uno eh...
komplejo komo los terminos ke usas.
y sí. en ciertos pasajes del kuento hay abuso de palabras komplejas. lo mejor seria , en mi pekeña opinion, ke buskes el ekilibrio ke hara ke tus textos , kizas sea lo mejor, mas acekible y el lektor podra disfrutarlo mas.
pero , son kuestiones muy personales, eh.
por lo demas has mejorado este texto, me agrada ,aun mas, ahora.
sabes grafikar muy , pero muy bien el transito de akel personaje anonimo por la urbe tan jodida de nuestra ciudad.
muy buen trabajo eh , se nota la mejoria ...
ke rapido vas eh ...
saludos , esperame no me dejes atrassssssssssssssssssssssssssss pisando tu sombra, solo soy un fantasma muriendo en su eterna lokura.

[†] night angel [†] dijo...

bueno.. xD
aver que pongo o.O
como vi todo elfen lied [si lo baje y lo vi -_-! .. bajando links de megaupload como demente durante 3 dias xD!]
y solo puedo decir que valio la pena xD
aunq creo que ya la borre xD