miércoles, 7 de marzo de 2007

Cuento de Desamor



A ella... y a las mariposas de concreto

Despreocupado, volteó hacia la siguiente avenida con la certeza de que la encontraría. Cargaba un peluche, esos osos comunes con algún detalle como un lazo de color rosa; la tarjeta con su nombre, y un cuarteto mal elaborado que se le había ocurrido la noche anterior.
Había ahorrado hasta el último centavo de su trabajo como repartidor de recibos teléfonicos, tuvo que caminar por calles curvas buscando números inexistentes, conversar con ancianos dementes para que le diesen razón sobre urbanizaciones que jamás había escuchado en su vida. En varios momentos se sintió perdido entre los parques de residenciales desconocidas o a mitad de la carretera panamericana; sin embargo se preguntaba: ¿a donde podría llevarla? ¿que le podría invitar? y que si le sonreía con eso bastaba. Al instante se sintió en una trampa.
La conoció en el instituto; en la misma sección de estudios y desde el primer momento la atracción apareció como un efecto irremediable de hormonas. Buscaba algun tipo de comparación con alguna actriz o cantante pero la individualidad de esa muchacha desembocaba en el más brutal enamoramiento.
Escuchó atentamente la asistencia hasta descubrir el nombre de la chica perturbadora. El "presente" después de un nombre tan común pero que vislumbraba en la criatura más fascinante que habia visto en su vida. Lo cual restaba interés al libro texto o a la explicación del Teorema de Thales que se perdía en la paralelidad de sus cabellos y el corte de dos segmentos de recta representados por sus accesorios comprados en tiendas ambulatorias.
En efecto, le esperaba. Dio unos pasos con la sensación de que su corazón podría salirse en el acto fisiológico del vómito. Apenas comprendía los valores estéticos o que la capital de Suecia era Estocolmo; cuando le dijo "Eres bella". Ella trato de disimular un leve sonrojamiento de sus mejillas y fingir sorpresa cuando le entrego el obsequio con el poema dentro de un sobre blanco de carta. Él la llevo al boulevar y luego al mismo parque donde su madre muerta le mostraba los dibujos de mariposas que realizó cuando era jóven. En consecuencia, ella se sintió incomoda; aún más cuando él le declaro su amor. Lo rechazó luego de la impresión, con esos labios pintados con cosméticos baratos, puso excusas de las más comunes en estas circunstancias. Él recordó el dolor de los cayos en sus pies que le habian salido por el trabajo.No deseo derramar lágrimas. Insistió que "Era bella de todas formas". La trampa se habia cerrado pero las mariposas aun seguían volando entre las flores del parque.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

OLA!
MUY LINDO KUENTO
ES VDD Q SE SUFRE X EL AMOR
PERO SE TIENE Q ENTENDER
Q LA VIDA SIGUE
Y SI ALGUIEN NOS RECHAZA
TENEMOS Q SEGUIR ADELANTE

FELICIDADS X EL KUENTO
ES MUY LINDO.
ALMA

Nipon_Gamer dijo...

Acabo de pasar por una experiencia similar y este cuento me ha gustado bastante.

Anónimo dijo...

bno lo k kiero decir es de k este kuento esta muy lindo ya k esas kosas pasan en la realidad

Anónimo dijo...

vaya gran cuento. no has pensado en ser escritor.
te quedo muy padre.
ojala que sigas subiendo mas. eres el mejor n_n.

Anónimo dijo...

Es una historia bien contada de una situación que puede ocurrirle a cualquiera. Palabras simples en una ficción que refleja la realidad por la que algunos también hemos pasado. Me gustó muchísimo.
Gracias por compartirlo!